jueves, 17 de marzo de 2016

La impresión 3D y el ferromodelismo

La impresión 3D no es algo muy nuevo, sin embargo, es apenas desde hace unos años que ha comenzado a permear entre usuarios comunes y corrientes. Las impresoras 3D habían sido caras, voluminosas y costosas, y solamente quienes se dedicaran a la producción industrial de piezas podían adquirirlas, pero eso ha cambiado.

Pero, ¿qué es la impresión 3D?

Ya no nos es extraña la impresión tradicional, en medios como papel, bidimensional, de textos e imágenes. Ahora imaginense poder "imprimir" un objeto de manera tridimensional. La impresión 3D permite modelar un objeto en una computadora, por lo tanto, se puede conseguir un modelo preciso, que se puede escalar al tamaño que se desee (o que la tecnología lo permita), perfectamente simétrico y con los detalles que uno le ponga, sin el esfuerzo tradicional de esculpir desde cero algo que puede quedar o no simétrico, o con detalles o líneas que no son perfectamente rectas.

Podemos modelar primero, imprimir después


El modelo 3D creado en una computadora puede ser enviado a una impresora 3D, que va a "imprimir" el objeto con capas del material que utilice. Es como si al objeto (de manera virtual) la impresora lo "rebanara", y esas rebanadas la impresora las va sacando en una superficie. Las rebanadas pueden ser de plástico, de resina o de arcilla mezclada con químicos, y se añaden capas hasta formar el objeto en cuestión.

¿Qué aplicaciones tiene la impresión 3D en el modelismo en general, y en particular en el ferromodelismo? La respuesta es obvia: imprimir nuestros propios modelos.

Supongamos que queremos un modelo de locomotora o vagón que no se consigue ni se vende comercialmente. Podemos modelarlo en algún programa de diseño 3D y mandarlo a imprimir en 3D, y por fin, tendremos un modelo único o que al menos, si no lo podemos comprar en una tienda, lo podemos hacer en la comodidad de nuestras casas, si tenemos una impresora 3D de escritorio.

Para la escala N es algo ideal, pues las impresoras más comerciales llegan a imprimir en un volumen máximo de 20x20x20cm, más o menos la longitud de la mayoría de las locomotoras y vagones.

Las impresoras 3D han bajado su precio drásticamente, y en el mercado podemos encontrarlas desde $5000, para armarlas nosotros mismos, y más complejas en más de $70,000 (todo es en pesos mexicanos).

Yo me compré una en la cual he impreso algunos complementos para mi mundo maquetil, como camiones, autos, edificios y estructuras, porque también para eso es muy útil una impresora 3D, para crear elementos de ambientación. ¿Nos gustó un edificio que vimos? Podemos modelarlo en la computadora, e imprimirlo sin problemas a escala N.

Aquí les dejo algunas muestras de lo que se puede hacer con una impresora 3D en el ferromodelismo:




Vagones, locomotoras...


 ...estructuras diversas...






Y finalmente, les dejo el video de MI impresora 3D:



Saludos.

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