domingo, 24 de julio de 2011

Modelismo de tránsito urbano (Transit modeling). Ferromodelismo urbano.

Este artículo es algo viejo, como del 2006 más o menos. Hace poco lo encontré en esta web y decidí que sería buena idea compartirlo en este Blog, ya que me parece ofrece un buen punto de vista sobre una alternativa para el modelismo ferroviario. Espero que mi traducción sea buena, y en caso necesario pondré alguna nota aclaratoria o cosa por el estilo. Las ilustraciones son distintas a las del artículo original, son tomadas de otros sitios web y de mi colección.

Casi siempre vemos maquetas cuyo ambiente es el rural, hechas incluso por habitantes de grandes ciudades. Pero, ¿y el aspecto urbano?

Artículo hecho en 2006 por Alfred Barten.

Para tener un pequeño espacio dentro del ferromodelismo, el de Tránsito Urbano (N. del T; es la forma más aproximada que encontré para Transit Modeling, pero me gusta más cómo suena Ferromodelismo Urbano) posee una amplia gama de prototipos y prácticas modelísticas. En su centro encontramos el quintaesencial (etéreo) tranvía, el temprano o arcaico y semi-transformable tranvía con su techo de linternón y ventanas arqueadas que circulaba en vías de acero y tomaba su energía o fuerza motriz de un cable encima de él por medio de un trole y una rueda que estaba en contacto con el cable. Intentos tempranos de construir un sistema así incluían dos cables con un carrito que se desplazaba encima de ellos y que era jalado por el tranvía; de ahí podría haberse derivado Trolebús. 

Un tranvía pasando frente al Ex convento de El Carmen, sobre lo que ahora es Avenida Revolución. Foto de hace chorromil años.

Pero el tránsito urbano abarca mucho más tipos de vehículos que el tranvía básico. Están aquellos que lo precedieron, como los de tracción animal (En México, los tranvías de "Mulitas"),  y vehículos contemporáneos de los tranvías - trenes urbanos y pronto, trolebuses y autobuses - y actualmente, vehículos que han sustituído en gran medida a los tranvías - trenes ligeros, e incluso nuevas ideas tales como vehículos automatizados - . Entonces existe una gran variedad de vehículos que entran en la categoría de trenes urbanos o de cercanías, pudiendo abarcar desde las primeras líneas con trenes de vapor que daban servicio a grandes centros urbanos, hasta sus contrapartes actuales: ya sea unidades de diesel o eléctricas o trenes de unidades múltiples a diesel. Trenes interurbanos, autovías (gas-eléctricos estilo Doodlebugs), o automotores diesel (RDC's) quizás salgan un poco de esta clasificación, pero tienen tanto en común con el tránsito urbano que podrían ser incluídos con el resto de esta categoría.

Las prácticas modelísticas son igualmente diversas. Siendo un niño, el autor de este artículo, construyó una flotilla de autobuses de cartón. Sin vías. Sin motor. Sin caminos. Mucha gente modela o colecciona modelos estáticos de vehículos urbanos, claro que la mayoría son mucho más sofisticados que los primeros intentos del autor.

Claro que, el favorito durante mucho tiempo ha sido el tren eléctrico - y para niños pequeños, el de madera o de cuerda  - . Actualmente, contamos con modelos manejados a control remoto, e incluso modelos virtuales. Cualquier limitante que tengamos en el espacio físico, se compensa en el virtual. No importa la preferencia modelística, el modelismo de tránsito urbano tiene algo para quien esté interesado.

 Podemos tener ciudades enteras en los simuladores, y material rodante de lo más diverso.

¿Por qué ferromodelismo urbano?

Es normal el querer construir, o tener el modelo de algo familiar. La mayoría de la población en el mundo vive en o cerca de centros urbanos, y puede entonces parecer sorpresivo el hecho de que el modelismo de tránsito urbano no esté más extendido. ¿Acaso se equivocan los fabricantes? ¿O el ferromodelismo urbano no ha capturado la imaginación del público? Hay qué admitirlo, el llamado solitario del silbato del tren que llama al joven granjero no es algo que el que vive en la ciudad haya experimentado, a menos que haya crecido en una granja y haya respondido al llamado (del tren). Pero la contraparte del joven de la ciudad es el omnipresente tráfico, los vehículos, los sonidos, el movimiento, y es lo familiar (para él).

 Es común ver paisajes rurales en las maquetas ferroviarias.

El autor del artículo sospecha que debe ser un asunto de esfuerzo extra que necesita hacerse, en particular con trenes y tranvías, lo que desanima a varios (para reproducir un ambiente urbano o citadino). Por ejemplo, un tranvía requiere de catenaria sobre sí. Un servicio de tren rápido (estilo metro) también requiere de catenaria o de un tercer riel. Un tren de tránsito rápido y un tranvía quizás requieran circular en una estructura elevada (como un viaducto) o en un túnel (subterráneo, por ejemplo, me imagino). El modelado del entorno urbano también requiere más esfuerzo en la forma de edificios, vehículos, automóviles, y gente - (mucho más esfuerzo) que en una escena bucólica (rural o de campo, o a las afueras de la ciudad). Puede ser también que los habitantes citadinos tengan menos espacio para una maqueta que sus contrapartes suburbanos o rurales.

 Y muy poco común ver paisajes netamente urbanos.

Aun así, existen quienes iniciarion (pioneros) y quienes continuaron (con el ferromodelismo urbano). Los tranvías a escala han estado con nosotros sus buenos 60 años por lo menos, pero los modelos a escala de sistemas tipo metro han sido mucho más lentos para ser aceptados (por los ferromodelistas). Afortunadamente, en estos días ya podemos ver marcas de prestigio produciendo modelos de tránsito urbano (estilo metro, automotores, trenes elevados). Curiosamente, no hemos visto mucha variedad para las escalas más pequeñas - N y Z - que podrían ser perfectas para el ferromodelismo urbano, ya que puede expandirse mucho (en una maqueta).

Por supuesto que el tránsito rápido (como el metro y tren elevado) se encuentra muy bien representado en los simuladores como BVE Trainsim. Otros como MSTS y Trainz también tienen material rodante urbano, sobre todo gracias a modelistas virtuales aficionados.

Las computadoras nos han llevado más allá de lo que (físicamente) podía modelarse y ahora tenemos incluso simulaciones de sistemas ferroviarios enteros (Aunque en mi opinión no es lo mismo que los modelos físicos a escala...)

Consideraciones espaciales

Si la preocupación de los citadinos es un espacio disponible limitado, el modelismo con tranvías puede ser una solución atractiva. Igual que los prototipos, los tranvías a escala pueden "dar la vuelta en diez centavos" ("Turn on a dime". Expresión que indica que es un radio tan pequeño que se le compara con una moneda de 10 centavos de dólar estadounidense). El radio mínimo para trenes en HO es de 15"; muchos tranvías en la misma escala pueden dar la vuelta en radios de 7". Una maqueta HO circular con un radio de 15" necesita una base de mínimo 34"x34"; en cambio una de un tranvía de 7" requiere una base de 18"x18". Con cualquiera de los dos se puede construir una maqueta en una repisa.

 Mis tranvías PCC en escala N, por supuesto. Son mucho más pequeños que cualquier locomotora. Lo malo es que no tienen interiores detallados como algunos HO.

Otra respuesta ante el problema del espacio es unirse a un club y trabajar con otros en una maqueta común fuera de casa. Algo cercano a esta propuesta es crear módulos y unirlos a otros en las reuniones, convenciones o muestras. 

También está el asunto con las escalas más pequeñas, como la N o la Z; la primera ha estado con nosotros por 40 años; la última desde hace como 20 años. Un tranvía de escala N con un radio de vía de 4" requiere solo una base de 10"x10" para un simple círculo. Si los eNeros son conocidos por construir maquetas en mesitas de café, los "Zeteros" (término que me acabo de inventar, jajaja) son conocidos por construir maquetas en portafolios.

Técnicas especiales

Por supuesto que, el ferromodelismo urbano incluye más que el tradicional (de paisajes rurales o de suburbios), por ejemplo catenaria y/o terceros rieles (y muchos más edificios, vehículos, gente y estructuras). Mayormente, estos componentes requieren de esfuerzo adicional para construir o instalar. Si uno es totalmente negado a la catenaria, se puede optar por sistemas similares a los de Manhattan, Washington y Londres (sí...claro...modelar Londres...cómo no...). Estos obtenían su fuerza motriz de un tercer riel entre los dos principales. Todo lo que hay qué hacer es modelar una muesca en la calle para modelar uno de estos sistemas (en una escala pequeña, como la N, una línea es suficiente). Con tranvías de Bachmann producidos en masa y de bajo costo (ni tan bajo, pero bueno...), construir una maqueta estilo Nueva York es rapidísimo.

Construir un tercer rail externo también es fácil. Aunque hay diferentes configuraciones prototípicas, la forma más simple es montar un riel sobre cuentas de joyería (Chaquira, pues) a cada 5 durmientes. Hay muchos más prototipos de sistemas con un tercer riel (Ya me dio flojera mencionarlos todos), como el SEPTA.

Como puede verse, el modelismo urbano puede ser tan interesante como el que yo llamo "tradicional". Estoy de acuerdo, en parte, con el autor de este artículo sobre lo que menciona que la mayoría de los ferromodelistas reproducen paisajes rurales; en algunos casos he visto que industriales. O estaciones. Pero muy pocas veces se enfrenta uno a una maqueta que represente una ciudad. Será, como dice Alfred Barten, que un paisaje citadino requiere en cierto modo más esfuerzo, sobre todo en lo que a edificios se refiere. 

 Mi primer tren ligero, un Centram de Tomytec (dummy)

Como arquitecto, no me gusta mucho la idea de comprar kits de edificios ya que siento que las elecciones son muy limitadas: o muy europeos o muy "agringados". Y aquí viene otro asunto: el construir edificios para un ambiente citadino (artículo que me gustaría hacer en el futuro) suele ser más complejo, puesto que en varias ciudades del mundo existe una multitud de estilos que pueden estar presentes dentro de un mismo barrio. 

 Tantos estilos arquitectónicos, colores, vehículos, gente, ruido...todo para reproducir a escala. Parece que es más friega. Pero ahí está el desafío...

Las redes para un paisaje citadino son también más "barrocas", recargadas. Aparte de la catenaria para los tranvías, son necesarios postes de luz y de teléfono. En vez de verdes pastos y sembradíos, o vías abandonadas con material rodante oxidado, se ha de reproducir el hacinamiento de casas, y por ende, de gente, muchas personitas a escala. En vez de balasto, vías embebidas en el pavimento.

Por otro lado, creo que si muchos ferromodelistas que viven en una ciudad optan por reproducir un paisaje rural en sus maquetas, imagino que es por darse una especie de respiro de aquello que ven todos los días. Sin embargo, se me hace interesante el poder reproducir lo que tengo cerca, o lo que hipotéticamente podría tener cerca.

Aunque no hay tanta variedad como en el caso de los trenes-trenes, sí hay material rodante para reproducir una escena urbana. Automotores (o autovías, como se les decía acá en México), tranvías, RDC,s, y en algunas escalas, creo que se manejan sistemas de metro a escala.

 Una maqueta urbana hecha con el sistema Kato-Unitram

Tomytec y Kato comercializan modelos de tren ligero: Portram y Centram. Claro que con esquemas japoneses, pero, imagínense una historia así: el alcalde de nuestra ciudad en miniatura decide meter un sistema de transporte no contaminante en forma de tren ligero, y recurre a la importación de estos modelos desde Japón. Solo queda repintarlos. Bachmann produce tanto en N como en HO modelos de tranvías no-tan-caros (aparentemente) tales como Brill y PCC; en el caso de la escala N, la desventaja que tienen es que su chasis motorizado ocupa todo el interior; pero se pueden mejorar gracias a la constante miniaturización de los componentes electrónicos, cada vez podemos encontrar más frecuentemente en el mercado (sobre todo internet) motores y chasis más pequeños. Y por supuesto, pueden ser repintados.

Suena a que el ferromodelismo urbano es un reto. Me gustaría aceptarlo.Ya les contaré si sí o no, y cómo me va....

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