miércoles, 8 de agosto de 2012

Trenes a escala y "trenecitos" de juguete; ¿Cual es la diferencia?

Muchos hobbies cuyos fans los ven como cosa seria, para el público en general pueden no serlo, y menos si se ve como una versión "adulta" de juguetes.

 Un auténtico set de juguete. Notese el aspecto "plasticoso".

En la cultura popular, el modelismo en general se representa de una manera sumamente escueta, pobre, de alguna manera "juguetil", y como el ferromodelismo entra en este campo, pues no es la excepción. Series de TV, caricaturas, películas, donde un tren a escala se ve recorriendo un ovalito pinchurriento, haciendo soniditos de "chu-chu", y es generalmente un tren de vapor fuera de escala con vagones de diversos colores, o motivos infantiiles. Eso es algo que podría molestarnos a los ferromodelistas, digo, después de todo nos fijamos en el detalle y entendemos las sutiles diferencias entre un juguete y un modelo a escala.

 Una maqueta Lionel. Nótese el aspecto "juguetoso", aunque no tanto como un auténtico juguete.

Aunque hay qué admitirlo: muchos de los que tenemos un hobby nos iniciamos con la versión infantil de este. En mi caso, me acuerdo muy nebulosamente haber tenido un trenecito Plastimarx (sí, esa mítica marca) y gracias a esos juguetes más tarde nos haría click el gusto por el modelismo. Recuerdo que no fue el único tren de juguete que tuve, también me llegaron a commprar uno de esos sets chinos, genéricos. Trenes de juguete de plástico, un plástico muy resistente que aguantaba las caídas, las patadas, el impacto con cosas que se ponían en la vía a propósito para que chocaran y ver las consecuencias de ese "accidente", trenecitos que no tenían una escala determinada y cuyos carros de carga y pasajeros eran caricaturas deformadas de los modelos reales. Trenecitos diseñados para una vida de maltrato, si se quiere, con materiales baratos y sin piezas pequeñas que se les pudieran caer o romper y que lamentáramos perder un detalle importante como una antena, un gancho, una linterna, un remache incluso.

 Y un autentiquísimo Juguete, que incluso se puede montar...

Trenecitos diseñados para niños a quienes no les importa si falta un detalle en el modelo. Trenecitos basados en algo real pero no fieles a ello, solo diseñados para representar la idea de eso, de un tren, cualquiera como una idea general. Un tren de juguete se le puede dar a un niño para que juegue sin que nos de el infarto de que lo pueda romper o dañar, y también, sin la preocupación de que el niño se dañe con las partes pequeñas y puntiagudas que un modelo a escala tendría.

Básicamente eso...un trenecito de juguete es la representación de un tren genérico, normalmente accionado con pilas, a veces con cuerda o a veces de forma manual, sin piezas que puedan lastimar a alguna persona, especialmente niños. Las vías suelen ser de plástico, solo para guiar las ruedas del trenecito en su camino. La escala no es algo que importe mucho, pues un vagón de pasajeros puede ser más ancho y tener unas ruedas más grandes que la misma locomotora. Hay elementos como calcomanias, "stickers" de papel  o plástico, y colores que un tren real raramente llevaría en la realidad, incluso el material rodante suele ser hueco totalmente. O puede ser de madera con colores primarios adornándolo. 

Hay de marcas a marcas. Podemos encontrarnos modelos, como decía, genéricos, totalmente de plástico accionados por pilas y que no son representaciones fieles de un tren original, o representaciones un poco más fieles pero que no dejan de ser juguetes, como los trenecitos de la marca New Ray, que son "casi" escala N, solo que lucen más como lo "real".

Un set New Ray, se acerca a la escala N, se acerca al ferromodelismo...pero no demasiado, no deja de ser de juguete.
 
Con los juguetes-juguetes no tenemos el riesgo de que alguien se de un "toque" o calambrazo con la corriente de las vías, pues son de plástico y no hay riesgo de manejar algun equipo eléctrico que de no usarse bien puede dar un susto. Pero encontramos también algo a medio camino del juguete y el modelo a escala, que son los trenes Lionel.

Con partes pequeñas y móviles y con rieles de metal que conducen electricidad, estos clásicos trenes de juguete se acercan más a lo que es un modelo a escala, aunque aun tienen el "feeling" de que todos sus accesorios los podemos colocar en la alfombra, todos, no solo rieles y trenes, sino también edificios, personajes, etc, y despues recoger todo. Además, el tercer riel que tienen enmedio no es muy convincente que digamos.

Una maqueta escala N, auténticamente ferromodelística. Incompatible con manitas llenas de chocolate, con monstruos enmedio de la vía, con golpes y con otro tipo de daños.
 
Entonces, después de todo esto, ¿qué diferencia existe entre un tren de juguete y uno a escala? Los trenes de juguete se pueden comprar en muchas jugueterías o lugares parecidos. Los trenes a escala en tiendas especializadas. Los trenes de juguete son baratos, y los trenes a escala pueden ser muy caros.

Los trenes a escala son más realistas pues son una reproducción a escala lo más fiel posible del tren real, y cuentan con mecanismos más complejos, por ejemplo, se les puede regular la velocidad cosa que a los trenes de juguete no porque, de ser accionados con pilas o mediante cuerda, la velocidad es fija. Los trenes a escala pueden o no contar con electrónica compleja que incluye luces exteriores e interiores, y cuentan con un control externo donde podemos echarlo a andar o detenerlo a voluntad.

El detalle es algo sumamente apreciado en el ferromodelismo. Detalle, tiempo, esfuerzo...a veces lo estático es muy bello. Y lo estático muchas veces no suele ser del agrado de los chiquitines, no siempre claro... y la foto es de una auténtica maqueta, no es foto de un lugar real, ¿eh?.


En los trenes a escala, en el ferromodelismo en general, se busca el realismo, por eso las técnicas paisajísticasy modelísticas están a la orden del día. Un ferromodelista puede tomarse mucho tiempo e incluso dinero para fabricar o comprar árboles a escala realistas, simular agua, un paisaje, una época, y conoce técnicas de pintura con pincel y aerógrafo. Se añaden figuras, luces, se hace electrónica, se manejan sustancias peligrosas para un niño.

Y en los trenes de juguete todo lo anterior no es necesario.



Incluso el "jugar" tiene un significado muy distinto: quizás para un ferromodelista sea emocionante hacer maniobras con el tren, simular la velocidad real en su modelo a escala, tener un programa de llegadas y salidas, enganchar y desenganchar los vagones, cargar y descargar, e incluso, solo contemplar el tren , y lo más seguro es que para un niño esto sea aburrido y prefiera hacer que el tren vaya a máxima velocidad, que choque, que vuele, que se enfrente a monstruos, , ver qué pasa si algo se interpone en la vía, qué sé yo.

Aunque al final de cuentas, trenes de juguete o modelos a escala, la emoción es parecida cuando se juega con ellos, se juegue como se juegue...alimentan a nuestro niño interior de alguna manera...


Así que si piensas iniciar a tu niño de 6 años en "los trenecitos", piensa que si le compras un set ferromodelístico de 100 dólares, este puede salir volando por los aires, ser pisado, mordido, pintado, destruido, etc, e incluso tener partes móviles y peligrosas para él (amén de la parte eléctrica), y entonces la mejor opción sería un verdadero tren de juguete.

Y si eres alguien que se quiere iniciar en el ferromodelismo y quieres tener una maqueta realista, eres cuidadoso y demás, piensa en que un tren de juguete por bonito que se vea no será compatible con todo lo que el mundo ferromodelístico puede ofrecer.

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