lunes, 11 de febrero de 2013

Compresor silencioso casero para aerografía

Es cierto. Ha sido una larga ausencia de mis blogs por motivos de trabajo, pero ya estoy de vuelta. Y qué mejor que traerles un pequeño video donde muestro cómo me hice un inventito para que mis locuras con la aerografía no sean tan molestas para otros.

Comenzaré con un poco de historia: Hace tiempo me compré un compresor pequeño de diafragma para aerografía. Como muchos sabrán, son compresores que a pesar de su tamaño son ruidosos, y vibran mucho. Lo usaba seguido, sobre todo en las mañanas entre semana cuando podía, vacaciones o días festivos, o entre semana a mediodía, ¿por qué? por el ruido, el cual no es un factor que ayude a un modelista a pintar a la hora que se le antoje.

Después de un tiempo vendí el compresor, y me compré uno con tanque. ¿Las ventajas? Se tiene una reserva de aire comprimido y el único ruido que sale es "sssss" del aerógrafo. ¿Las desventajas? Mientras carga, hace un ruido infernal, peor que el de mi primer compresor. Este no lo he usado, lo tengo reservado para aplicaciones más "rudas", como pintar grandes áreas con pistola o usar herramienta neumática, claro, solo de día.

He visto muchos compresores caseros en diversas páginas hechos a partir de motores de neveras/refrigeradores viejos y tanques para gas o aire y diversos implementos, y no me había animado a hacer uno por varios factores: no sabía muchas cosas, y tampoco tenía dinero, hasta ahora que, afortunadamente, no me va tan mal en el trabajo, y poco a poco fui juntando lo necesario para fabricarme un compresor que me permita pintar, si se me antoja y se me quita el sueño, a las 3 de la mañana sin molestar a nadie.

Así que compré un compresor pequeño por internet, barato, y decidí adaptarlo. Si echaba a perder algo me quedaría el consuelo de que al menos conservaría el tanque para futuros intentos, y me puse a adaptar todo para obtenerlo.

Aquí dejo el video para que lo chequen:



Y a manera de corolario, quiero comentar algunas cosas:

-En cierto modo es más fácil adaptar un compresor existente que fabricarlo desde casi cero, porque, si nos ponemos listos, podemos reutilizar casi todo y solo cambiar el motor, que en sí es un compresor sin medio de almacenamiento.

-Si vamos a hacer algo parecido a lo que hice, es bueno saber de medidas de roscas, de elementos de aire comprimido, válvulas antirretorno, etc. No hay qué ser expertos, pero hay qué saber aunque sea lo básico. En mi caso lo único "reciclado" fue el motor de refrigerador, el tanque y la válvula de alivio, ya que el presostato anterior, los manómetros y el regulador de salida ya no los pude usar.

-Buscar que las roscas del compresor existente tengan medidas muy comerciales y no tan "raras" como las del que compré, ya que me costó mucho trabajo encontrar los herrajes necesarios para hacer la adaptación, solo en un sitio los pude encontrar.

-El presostato es un elemento muy importante. Debemos conseguir uno que se acerque lo más posible a los rangos de presión que buscamos. El presostato detecta, para quienes no lo sepan, cuando baja demasiado la presión de aire dentro del tanque, entonces arranca el motor. En cuanto llega a una presión límite, se apaga. Esto es útil para evitar que nos reviente el tanque. Sin embargo, no por tener el presostato debemos de dejar de vigilar nuestro compresor, la seguridad es primero. Cuando no lo utilicemos, tenemos qué desconectarlo. 

-A pesar de que no pude reciclar casi todo lo del compresor que compré, salvo el tanque y la válvula de alivio, en realidad no fue tan caro hacer la adaptación. Aquí una pequeña lista aproximada, en pesos mexicanos:

*Compresor nuevo: $900
*Presostato:            $100
*Herrajes (codos,
adaptadores,
válvula check,
tubos de cobre )     $150
*Filtro y reductor:   $200
*Motor:                  GRATIS
*Manguera:             GRATIS 
*Accesoorios
como cinta
teflon, 
herramientas, etc:    GRATIS

TOTAL:                $1350 aprox.

Si tomamos en cuenta que nos venden compresoras silenciosas en mínimo $2300 y hasta en $7000 en otros lugares como depósitos dentales y en una tienda de modelismo, entonces no salió tan caro. Incluso habrá a quienes les toque más suerte y gasten solo en el presostato y herrajes, o quizás solo en herrajes, y entonces les saldría casi regalado.

Y claro, estoy feliz pues ahora podré pintar a la hora que pueda o se me antoje y sin molestar a nadie con el ruido. Con los olores, el problema también está resuelto, ya que, como mostré entradas atrás, también fabriqué una cabina casera para aerografía con extractores de aire.

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