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viernes, 1 de julio de 2016

Digitalización de locomotora no DCC-Ready

La digitalización de locomotoras y material motriz se hace cada vez más sencilla con los adelantos tecnológicos, y de hecho, ya casi todas las locomotoras de marcas buenas que salen al mercado son DCC Ready: tan sencillo como abrir, quitar un dummy plug, conectar el nuevo decodificador, cerrar, programar, y disfrutar. Quizás en unos años sea tan fácil como quitar y poner una tarjeta SIM en un teléfono, o que incluso todas las locomotoras ya cuenten con DCC desde fábrica.

Pero, ¿qué pasa cuando tenemos una locomotora de la era pre-digital, a la cual le tenemos mucho cariño y además es de excelente calidad y puede competir en desempeño con cualquier actual?

Para eso existe la opción de la digitalización con decodificadores cableados, o como dirían en EUA, "hardwired"; ¿qué significa, o qué implica, más bien, esta digitalización cableada? Implica hacer modificaciones mayormente en el chasis y el motor de la locomotora.

En el siguiente video, intenté hacerlo con el chasis original de la loco que muestro, sin embargo por la edad y la calidad del mismo, me dí cuenta que me saldría más caro el caldo que las albóndigas. Una lástima, pues es una F9 cuya carcasa pinté y me quedó muy bonita.

Casual y afortunadamente tenía un chasis kato perteneciente a una RS-3, un chasis "huerfanito" en muy buenas condiciones. Pre-digital. No DCC-Ready...pero Kato, así que decidí modificarlo para hacer la cirugía estilo Frankenstein, porque la carcasa, si bien no le corresponde al chasis, le quedó "como guante" casi. A presión nomás.

Sin más preámbulos, el video:




Y es así, queridos hermanos, como quedó digitalizada una locomotora viejita que aun puede dar muchos años más de servicio. Y como siempre, algunas reflexiones finales:

-Antes de digitalizar una locomotora viejita hay qué evaluarla de todo a todo: estado de los engranes, ruedas, motor, todo, y también lo más obvio pero que a veces menos pensamos: ¿hay espacio para meterle un decoder, o qué tanto tendré qué cortarle al chasis para que quepa?. ¿Por qué? Por mucho cariño o nostalgia que tengamos con una máquina vieja, quizás la digitalización no valga la pena debido al estado en el que se encuentra. Con esta experiencia lo aprendí a la mala, pues el chasis original no estaba muy bien que digamos y encima no era de muy buena calidad. La marca tiene mucho qué ver. No es lo mismo querer digitalizar una Bachmann que una Kato, siendo ambas pre digitales. Tampoco es lo mismo una Life Like que una Fleischmann...tiene mucho qué ver.

-En lo personal, prefiero aquellas cuyo chasis no tiene cables. Hay locomotoras que tienen pletinas en contacto con las ruedas, que a su vez hacen también contacto con las mitades del chasis. La experiencia con esta locomotora me enseñó que aquellas que tienen cablecitos que salen de las pletinas de las ruedas directo al motor, pueden ser una pesadilla: los cables se están despegando constantemente de dichas pletinas, tienen muy poquita área de contacto y es un relajo estar desarmando los trucks o bogies a cada rato. Y conseguir cable del calibre adecuado también es toda una odisea. Así que mejor, lo práctico.

-Quiero resumir la digitalización de una locomotora viejita en simples pasos, porque al final de cuentas, es algo muy fácil, divertido y que vale mucho la pena:

1-Evaluar el estado físico de la locomotora.

2-Ver si tiene espacio disponible para un decodificador y para luces, en su caso

3-Si no tiene espacio, ver qué tanto espacio se puede hacer en el chasis, cortando o limando

4-Aislar el motor del chasis, y evaluar de qué manera se le pueden conectar cables; de preferencia, a las plaquitas de alimentación

5-Una vez modificando el chasis y todo lo necesario para acomodar el decoder, fijarlo temporalmente en su sitio con cinta (en mi caso usé cinta Kapton)

6-Hacer las conexiones de acuerdo al manual, trabajar UN CABLE A LA VEZ para minimizar el riesgo de errores:

-Conectar los cables de alimentación izquierda y derecha del chasis al decodificador

-Conectar los cables positivo y negativo del decodificador al motor

7-Hacer la prueba de funcionamiento de avance, atrás y adelante, y en caso de que la marcha sea "al revés" invertir los cables que van al motor

8-Conectar las resistencias a los LEDS o luces que estemos utilizando, y de ahí, el positivo común para las dos luces, frontal y trasera, y los negativos respectivos

9-Hacer de nuevo una prueba de funcionamiento, esta vez con las luces, en marcha y detenida la locomotora

10-Acomodar todo con cinta, termofit o lo que mejor se adecue a lo que hicimos, y poner la carcasa

Sí, ya sé que dije simple, pero es lo más simple que se me ocurre. Y lo que no debemos olvidar: Aislar el motor es MUY importante, debemos verificar varias veces que no exista continuidad entre el motor y el chasis, o el motor y las ruedas. El motor debe estar conectado SOLAMENTE al decoder. Y las pruebas de funcionamiento también son muy importantes, pues nos permiten evaluar posibles errores y descartar causas de fallas más fácilmente, también el trabajar con un cable a la vez.

Los casos pueden ser diferentes, y con cada digitalización se pueden ir refinando las técnicas.

lunes, 25 de abril de 2016

Modelado 3D aplicado al ferromodelismo

No pretendo dar un curso de modelado 3D, pero sí una breve reseña y opinión para que podamos aplicar esta tecnología de diseño asistido para el modelismo en general, y en lo particular, para el ferromodelismo.

A menos que solamente coleccionemos material rodante y lo exhibamos en una vitrina, o lo tengamos guardado en cajas, estarán de acuerdo conmigo en que otros componentes importantes del ferromodelismo son los complementos de la maqueta, o sea, los edificios, postes, vehículos y ambientación en general.

Antes ya he hablado de:


y ahora daré un acercamiento a la parte que, en lo personal, considero la más compleja en el proceso de lograr un modelo impreso en 3D.

La forma más rápida e inmediata de obtener accesorios tales como edificios es comprándolos. Si tenemos una tienda cerca, basta con ir, pedir, pagar y llevar a casa. Por lo general, el mercado está limitado para muchos gustos, por ejemplo en los edificios podemos encontrar aquellos que adornan el paisaje norteamericano, y también los lejanos parajes ferroviarios europeos. Es decir, quizás queremos hacer una maqueta "muy mexicana" pero nos encontramos puros edificios que no se parecen en nada al estilo de las estaciones de por acá, o las casetas, o las iglesias, o qué sé yo. 

Habrá quienes para subsanar el problema, pueden fabricarse sus propios edificios de diferentes formas: con cartón, con estireno, etc, utilizando técnicas y herramientas propias del arte de hacer maquetas, toda una disciplina que sólo unos cuantos talentosos dominan. Las ventajas de esto son que podemos hacer, desde cero, los edificios que deseemos y como deseemos, con los materiales que mejor utilicemos, ademásde que podemos estar orgullosos de hacerlos con nuestras propias manitas.

Las desventajas que nos puede suponer es que si por cuestiones de tiempo no podemos estar cerca de nuestro espacio de trabajo, tardaremos mucho en terminar un edificio, por ejemplo. Pero el heho de aprender a usar herramientas y materiales de maquetismo es algo muy gratificante al.final. las cosas buenas toman su tiempo.

Me gusta la idea de maquetear desde cero, o "scratch" como dicen los gringos. Pero por cuestiones de tiempo a veces no puedo estar pegado a mi mesa de trabajo maquetil, y me la paso más tiempo frente a una computadora. Y con tiempos muertos, así que, ¿por que no aprovechar esos tiempos para modelar algo y  luego imprimirlo?

CREACIÓN DEL MODELO

¿Que se necesita para comenzar? El modelado en 3D en si no es complicado, siempre que sea para hacer formas sencillas; si queremos modelar como los de Pixar, pues mejor no. Pero para una maqueta ferroviaria, donde normalmente necesitamos edificios un tanto cuadrados, postes, botes de basura, etc, lo único que requerimos son formas muy básicas: prismas rectangulares, triangulares, esferas, cilindros, etc, ya sea solos o combinados.

 Además necesitamos un software con interfaz intuitiva y muy fácil de usar, en este caso, si son maestros de programas como 3DSmax o Maya, pues sáltense este apartado, y váyanse directo a...la creación del archivo para imprimir en 3D, que pongo más abajo.

En lo personal, utilizo Google Sketchup, que es una aplicación gratuita que permite generar formas tridimensionales en cuestión de minutos.

Sketchup es una aplicación muy fácil de usar, hay tutoriales por montones en YouTube y en diferentes sitios de internet, así que no voy a dar un curso por este medio, pero sí un ejemplo de sus aplicaciones.

En el programa podemos por ejemplo trazar un triste cuadrado que convertiremos en algo más.



Después, con la herramienta llamada "offset" podemos crear lo que serán unos rudimentarios muros.



Luego, borraremos el cuadrado de enmedio



Y con la herramienta "pull", podremos levantar los "muros".



Y a esos muros podemos abrirles ventanas, puertas, ponerles un techo, etc. Sketchup puede hacer modelos tan precisos y tan detallados como se requieran. Todo esto lo hice en, a lo mucho, minuto y medio, y eso con mucha calma. Pero como decía, no pretendo dar un curso de Sketchup.

Algo IMPORTANTISIMO: todos nuestros objetos deben de tener cierto grosor, por ejemplo, los muros del ejemplo anterior, si no, el programa de la impresora 3D y ésta lo interpretarán como que ahí no hay nada para imprimir.

Para crear un objeto o modelo sencillo, como la caseta ferroviaria que hice y que muestro a continuación, basta con, mentalmente, descomponerlo en los cuerpos geométricos básicos, y a partir de ahí, modelar. Usé el mismo principio del ejemplo anterior, aunque claro, es más complejo.



EXPORTANDO EL MODELO A IMPRIMIR

El siguiente paso, ya que tenemos nuestro flamante modelo de 4 paredes sin techo, es convertirlo a un formato que sea compatible con la impresión 3D. Es decir, de momento, la impresión 3D no funciona como la 2D, que desde cualquier programa de edición de texto o imagen podemos enviar directamente nuestro archivo a la impresora.

Para esto tenemos qué conseguir otra aplicación que nos haga una segunda transformación de nuestro modelo 3d. Es decir, en Skecthup lo creamos, lo guardamos, y lo tenemos qué exportar a cualquiera de los siguientes formatos: OBJ o STL, de preferencia, y son opciones que Sketchup tiene. Una vez que tenemos estos archivos, usaremos nuestro programa de impresión 3D.

Los programas que recomiendo porque son los que sé usar, son Repetier Host y CURA. Estos programas son compatibles con la mayoría de las impresoras 3D comerciales, además, son gratuitos. Lo que hacen estos programas es abrir el modelo que exportamos en OBJ o STL, lo analizan, y lo "rebanan" en el sentido horizontal. Es decir, crean decenas, o cientos, de "rebanadas" que pueden tener una altura de una a tres micras, y son las capas que nuestra impresora 3D va a generar. Tenemos dos opciones: desde Repetier Host o CURA podemos enviar el modelo directamente a impresión, o NUEVAMENTE exportar el archivo a otro formato llamado .GCODE, guardarlo en una memoria, generalmente microSD, e insertar la memoria en la impresora 3D y desde su panel de control, imprimir (ese es el caso de mi impresora). Los programas nos darán en su interfaz el tiempo de impresión y peso aproximados de nuestro modelo.

¡IMPRIMIENDO!

Ya sea que hayamos mandado nuestro modelo directamente a impresión o lo hayamos guardado a la memoria microSD, si hicimos todo bien, este se va a imprimir sin ningún problema, y así tan solo nos quedará pintarlo y decorarlo a nuestro gusto, claro, cuando se enfríe la cama de impresión y podamos retirarlo.

Esto tan solo es un pequeño esbozo de cómo ir desde la concepción de un modelo 3D hasta la impresión del mismo. Para mayor información, tenemos a nuestro amigo Google, YouTube, y si tienen alguna duda específica, la sección de comentarios de este Blog.

Nos vemos en el horizonte, donde los rieles se juntan...

jueves, 17 de marzo de 2016

La impresión 3D y el ferromodelismo

La impresión 3D no es algo muy nuevo, sin embargo, es apenas desde hace unos años que ha comenzado a permear entre usuarios comunes y corrientes. Las impresoras 3D habían sido caras, voluminosas y costosas, y solamente quienes se dedicaran a la producción industrial de piezas podían adquirirlas, pero eso ha cambiado.

Pero, ¿qué es la impresión 3D?

Ya no nos es extraña la impresión tradicional, en medios como papel, bidimensional, de textos e imágenes. Ahora imaginense poder "imprimir" un objeto de manera tridimensional. La impresión 3D permite modelar un objeto en una computadora, por lo tanto, se puede conseguir un modelo preciso, que se puede escalar al tamaño que se desee (o que la tecnología lo permita), perfectamente simétrico y con los detalles que uno le ponga, sin el esfuerzo tradicional de esculpir desde cero algo que puede quedar o no simétrico, o con detalles o líneas que no son perfectamente rectas.

Podemos modelar primero, imprimir después


El modelo 3D creado en una computadora puede ser enviado a una impresora 3D, que va a "imprimir" el objeto con capas del material que utilice. Es como si al objeto (de manera virtual) la impresora lo "rebanara", y esas rebanadas la impresora las va sacando en una superficie. Las rebanadas pueden ser de plástico, de resina o de arcilla mezclada con químicos, y se añaden capas hasta formar el objeto en cuestión.

¿Qué aplicaciones tiene la impresión 3D en el modelismo en general, y en particular en el ferromodelismo? La respuesta es obvia: imprimir nuestros propios modelos.

Supongamos que queremos un modelo de locomotora o vagón que no se consigue ni se vende comercialmente. Podemos modelarlo en algún programa de diseño 3D y mandarlo a imprimir en 3D, y por fin, tendremos un modelo único o que al menos, si no lo podemos comprar en una tienda, lo podemos hacer en la comodidad de nuestras casas, si tenemos una impresora 3D de escritorio.

Para la escala N es algo ideal, pues las impresoras más comerciales llegan a imprimir en un volumen máximo de 20x20x20cm, más o menos la longitud de la mayoría de las locomotoras y vagones.

Las impresoras 3D han bajado su precio drásticamente, y en el mercado podemos encontrarlas desde $5000, para armarlas nosotros mismos, y más complejas en más de $70,000 (todo es en pesos mexicanos).

Yo me compré una en la cual he impreso algunos complementos para mi mundo maquetil, como camiones, autos, edificios y estructuras, porque también para eso es muy útil una impresora 3D, para crear elementos de ambientación. ¿Nos gustó un edificio que vimos? Podemos modelarlo en la computadora, e imprimirlo sin problemas a escala N.

Aquí les dejo algunas muestras de lo que se puede hacer con una impresora 3D en el ferromodelismo:




Vagones, locomotoras...


 ...estructuras diversas...






Y finalmente, les dejo el video de MI impresora 3D:



Saludos.

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